Planes del Centro de Investigación y Desarrollo español LEITAT en Chile

 Planes del Centro de Investigación y Desarrollo español LEITAT en Chile

El centro tecnológico de origen español LEITAT Chile aterrizó en el país en 2015 en el marco del Programa de Atracción de Centros de Excelencia Internacional de Corfo, una iniciativa estatal para impulsar la innovación, generar asociaciones con entidades locales y proyectos de Investigación y Desarrollo (I+D) con industrias.

LEITAT Chile se enfoca en nanotecnología, manufactura avanzada, economía circular e infotecnología y a diferencia de otros centros del programa de Corfo, no recibe recursos de España, su país de origen. Su modelo de financiamiento se basa en la regla de tres, es decir, 33% proviene de fondos competitivos, de concursos públicos y privados; 33% de contratos con industrias y 33% del aporte basal del Estado chileno. Este último concluye en 2024.

El director ejecutivo de LEITAT Chile, Ferran Amago, explica que la crisis social y sanitaria los impactó, algunos de sus clientes postergaron pagos y en 2020 se adjudicaron menos fondos competitivos de Corfo.

«En 2024 habrá que definir qué pasos tomar, ya que vinimos para quedarnos y confiamos en que el nuevo Gobierno entienda las necesidades que tiene Chile de apostar por la investigación aplicada. Si sigue destinado el 0,33 del PIB (Producto Interno Bruto) para la I+D se demuestra que no hace falta innovar y que no tiene sentido que estemos aquí», afirma Amago. Pese al incierto panorama, dice que están centrados en una estrategia de largo plazo para «afianzar la manufactura, la nanotecnología y buscar nuevas líneas de investigación en 5G y robótica para llegar a nuevas empresas».

Proyectos con industrias

Explica que el centro se relaciona con las empresas de dos formas: desarrollando soluciones y prototipos para que luego las compañías los lleven a fases de industrialización y los comercialicen, o bien formulan proyectos para postular a fondos públicos para una empresa y si esta se lo adjudica, luego son subcontratados. «En ambas situaciones la propiedad intelectual de la creación siempre le pertenecerá al cliente», dice Amago.

Hoy tienen alrededor de 25 proyectos en curso en nanotecnología, manufactura avanzada, economía circular e infotecnología, con empresas chilenas de industrias como minería, forestal, textil, naval y aeronáutica.

Agrega que el objetivo es desarrollar soluciones TRL (nivel de madurez tecnológica por su sigla en inglés), desde TRL 3 -pruebas de conceptos- hasta TRL 7 -prueba de prototipos en sistemas operativos- y posterior a esa fase realizan la transferencia a la industria para hacer la producción masiva.

A la fecha, LEITAT Chile ha desarrollado cerca de 70 proyectos, los que ya están cerrados y transferidos a diversas industrias con las que trabajan.

Entre los proyectos transferidos Amago destaca tres: para la industria acuícola crearon un aditivo microencapsulado con un poco de oxígeno, que se agrega al alimento de salmones para que flote y no contamine el fondo marino.

El segundo apunta a la industria alimentaria, lograron incorporar aceite de cáñamo -rico en omega 3, 6, 9- a quesos nacionales. Y para la minería desarrollaron nanocelulosa, material que permite hacer filtros para la minería y captar los relaves o arsénico de minerales.

Amago comenta que en manufactura avanzada, están trabajando en proyectos de manufactura aditiva, que consiste en crear partes y piezas de diferentes productos, mediante la digitalización, para tener series cortas, sin restricciones de diseño, lo que posibilita generar creaciones más complejas y de menor peso. Uno de ellos, es la impresión en 3D de cobre, algo «poco común», ya que el metal rojo por sus cualidades es muy complejo de imprimir.

«Hemos logrado variar los parámetros de una máquina para integrar polvos de cobre e imprimirlos. La creación de estas piezas es imposible en la manufactura tradicional y con esto se puede crear cualquier cosa. Por ejemplo, cuando una empresa necesite una pieza compleja de cobre podrá recurrir a esta tecnología para imprimir un propulsor que resista a la corrosión de ácidos, una tubería o un simple clavo», indica.

Señala que también están trabajando en impresión 3D con otros metales, como titanio, acero, oro y aluminio. Ya han elaborado moldes de fundición para piezas complejas, lo que soluciona la limitante de viajar a otro país para crearlas. Con esto pueden fabricar un molde rápido y con mayores complejidades geométricas.

«Estamos realizando prototipos y oficialmente podríamos tener una cartera de proyectos lista a fines de diciembre, con moldes de colada (usados para dar la forma al objeto), impresos y manufacturados directos, con cobre y otros minerales», adelanta Amago.

En carpeta

Respecto a proyectos en carpeta, Amago señala que están prospectando la implementación de infotecnología con visión artificial para temas de alimentación, específicamente para detectar si algunos productos tienen algún problema, como presencia de hongos, o si están muy maduros.

A nivel de red 5G tienen un proyecto de Internet de las Cosas (IoT) y de 5G con algunos equipos de fútbol chilenos, para proporcionarles capacidades para estadios inteligentes.

Fuente: Diario Financiero – Sección Innovación y Starups

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