Entrevista a Magí Galindo

Sin innovación la extinción de una empresa es inminente

Palabras de Magí Galindo, Director Técnico y Científico IAM 3D Hub.

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Magí Galindo, se encuentra de visita en nuestro país para trabajar conjuntamente con el equipo de Leitat Chile, en la puesta en marcha del CEM-3D y también para participar en el congreso Pan American Research In Additive Global Manufacturing (PARADIGM) organizado por la Universidad Católica, y en el cual se encuentra entre los expertos de la ponencia plenaria.

Galindo, partió abordando estos temas a principios de 1990, cuando junto a otros colaboradores lograron montar una empresa, que ofrecía servicios de diseño y desarrollo de producto, basados en herramientas CAD3D, (muy iniciales en aquel momento) y en la obtención de prototipos rápidos mediante estereolitografía (única tecnología de fabricación aditiva existente por aquel entonces), se trataba de dos tecnologías que proporcionaban herramientas de soporte a la innovación en aquella época.

Posteriormente, en el año 1997 se trasladó a un centro tecnológico en el que puso en marcha un departamento de servicios de “Rapid Prototyping y Rapid Tooling”, trabajando con tres tecnologías de impresión 3D ( SLA, SLS y PJ). Magí fue pionero en esta área en España, y por ello  iba visitando empresas con un maletín lleno de piezas y componentes fabricados con estas tecnologías, demostrando que podían disponer de prototipos sin necesidad de industrializar el producto.

Posterior a esto, Galindo ha desarrollado una carrera prolífica en cuanto a avances en manufactura aditiva, innovación e investigación, que hoy por hoy lo tienen entre los principales referentes hispanoamericanos en el área.

¿Cómo poder hablar de fabricación aditiva con pequeños y medianos empresarios?

Para empezar, nunca hablo directamente de fabricación aditiva con ellos. Lo primero que hago es poner todo el esfuerzo en conocer su actividad, entender el conocimiento y experiencia que ponen en aquello que están haciendo, dónde está la propuesta de valor en su trabajo y cómo hacen negocio.

Es a partir de ese momento cuando me gusta pensar “dónde”, “en qué” o “cómo” podrían hacerlo de una manera diferente, que les lleve a ganar en competitividad y eficiencia. Si la adopción de la fabricación aditiva no aporta valor y negocio para una empresa, no tiene sentido que la utilicen. Todo ello forma parte de un procedimiento elaborado a lo largo de muchos años de experiencia y atención a este tipo de empresas.

¿Por qué es necesario innovar en las empresas?

Innovación o -crear con éxito- es el equivalente a permanencia y futuro para una empresa. Sin innovación, la extinción de una empresa es inminente.

¿Qué tipo de resistencias has encontrado a la hora de hablar sobre estos temas?

Hay mucha información falsa, exagerada o parcial, circulando por la literatura, las redes sociales e Internet, que pueden causar falsas expectativas sobre estos temas por estar construidas de manera superficial  y desordenada. Todo ello crea una gran confusión y desconfianza en las personas que se interesan por este tipo de procesos.

Considero que hace falta una formación adecuada y sistemática sobre en estas áreas: una comprensión y visión holística de todo el proceso de incorporar fabricación aditiva.  La falta de conocimiento es letal, nos lleva a un fracaso seguro cuando nos aproximamos al área con falsas expectativas y sin el acompañamiento de un experto. Se puede transformar en una decepción y una pérdida de dinero por una inversión mal hecha, la cual puede ser muy difícil de recuperar.

Cuando hablamos de manufactura avanzada ¿cuáles son los desafíos que deben asumir países como Chile para su implementación?

Desde mi punto de vista, el reto se encuentra en la creación y organización de un ecosistema de manufactura avanzada, en el que cada uno sepa el rol que debe desempeñar y como puede y debe relacionarse con los demás actores. Hay tres grandes ámbitos: 1) Proveedores de tecnología y conocimiento, 2) proveedores de investigación y formación, 3) Sector social y económico, entre ellos proveedores de “market place”, entidades bancarias y de capital riesgo, consultores de innovación, asociaciones y clústeres industriales, organizados y coordinados en una estrategia única y compartida, al servicio de la industria, con el objetivo de proveerla de servicios tecnológicos avanzados. Y, muy necesario también, no descuidar la transferencia tecnológica y la formación profesional en ello.

¿Qué países están a la vanguardia a la hora de hablar de estos temas?

En 2019, los 20 países más innovadores del mundo, según el índice Bloomberg son:  Corea del Sur, Alemania, Finlandia, Suiza, Israel, Singapur, Suecia, Estados Unidos, Japón, Francia, Dinamarca, Austria, Bélgica, Irlanda, Países Bajos, China, Noruega, Reino Unido, Australia y Canadá.

La lista anual de Bloomberg tiene en cuenta parámetros como el gasto en investigación y desarrollo como porcentaje del PIB, capacidades de fabricación, productividad, actividad de patentes, concentración de investigadores, concentración de empresas de alta tecnología y la educación. Si hablamos de fabricación aditiva, probablemente nos baste con seleccionar algunos de esta misma lista: Alemania, Israel, EEUU, Japón, Francia, China, Reino Unido… no necesariamente en este orden, pero sí todos ellos.